I+B

 

Si siempre sentimos una enorme responsabilidad a la hora de hacer las  fotografias de boda de cualquier pareja, cuando son amigos quienes confían en tu trabajo este sentimiento de responsabilidad se multiplica; y las emociones también.

Durante los preparativos no me cansaba de repetirle a Blanca que estuviera relajada, que se riera mucho y que lo disfrutara, y vaya si lo hizo…
La novia radiante, con un maravilloso vestido de Jose Luis Zambonino, y una tranquilildad y una sonrisa perenne;  el novio emocionado, y la familia y los amigos entregados: un bodorrio en toda regla celebrado en la hacienda el Pinar hasta altas horas de la madrugada.

Muchas felicidades amigos¡ El placer ha sido nuestro…. ¡¡que vivan los novios¡¡

 

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